Se completó con éxito la undécima edición de Urban TV, el Festival Internacional de Cine y Televisión sobre Vida y Ecología Urbanas. Un año más, una ocasión para reflexionar sobre la vida en nuestra ciudad, a través de la lupa privilegiada del cine y la televisión.
En la entrega de premios tuvimos ocasión de premiar a las películas que el jurado escogió, entre 271 presentadas, procedentes de 47 países. También fue el momento de rendir un cariñoso homenaje al maestro Luis Pancorbo, todo un referente en la historia del documentalismo español.
Pero, ante todo, Urban TV 2013 ha sido una nueva oportunidad para compartir, con un grupo de personas cada vez más numeroso, la convicción de que la televisión y el cine pueden ayudar a construir un mundo mejor. Gracias a todos por mantener viva esa ilusión. Vale la pena el esfuerzo.
Una visión personal sobre la televisión que tenemos y la que nos merecemos. Por Bienvenido León
sábado, 21 de diciembre de 2013
miércoles, 9 de octubre de 2013
¿Por qué decrece la cobertura informativa del cambio climático?
La escasa cobertura del V Informe del IPCC en los medios españoles pone de manifiesto una paradoja: conforme crece la certeza de su existencia y la gravedad del problema, decrece el interés de los medios de comunicación por el cambio climático.
Esta situación no es nueva ni resulta exclusiva de los medios españoles. Tal como pone de manifiesto el trabajo de recopilación realizado, desde 2004, por investigadores de la Universidad de Colorado, la cantidad de cobertura sobre el CC varía notablemente. Este gráfico lo pone claramente de manifiesto:
Varios investigadores han intentado explicar a qué se deben estas fluctuaciones, aludiendo a que existen ciclos de atención a los temas informativos, especialmente los ambientales (Dows, 1972); a la competencia por el espacio o el tiempo en los medios (Hilgartner y Bosk, 1988); la visibilidad del problema y su relación con los fenómenos climatológicos concretos; y las normas y valores periodísticos (Boykoff y Boykoff, 2007).
A partir de estas hipótesis, cabría pensar que la escasa cobertura al V Informe del IPCC podría estar relacionada con la falta de ganchos informativos que aporten una visión novedosa -y, por tanto, interesante-, del problema.
Esta será una de las cuestiones a debate en el XXVIII Congreso Internacional de Comunicación de la Universidad de Navarra, que se celebra el 7 y 8 de noviembre próximos.
martes, 27 de noviembre de 2012
¿Quién se ha llevado mi queso? A vueltas con el futuro del periodismo ambiental
El periodismo ambiental tiene futuro. Estoy convencido.
También lo estoy de que, –siguiendo con la metáfora que popularizó hace unos
años un conocido best seller norteamericano-,
el “queso” ya no está en el mismo sitio de siempre y el periodista debe ir a
buscarlo a otros lugares.
Una jornada de debate sobre “Los retos del periodismo
ambiental”, organizada ayer por la Asociación de Periodistas de InformaciónAmbiental (APIA), ha puesto de manifiesto que los periodistas ambientales
mantienen la esperanza, aunque el futuro se presenta lleno de incertidumbre.
Después de que los medios de comunicación hayan sido
atravesados por un tsunami llamado
Internet y una crisis económica sin precedentes; después de que 3800 periodistas
haya perdido su puesto de trabajo en España, en lo que va de año (algunos miles
más en los años anteriores); después de que los medios digitales sigan sin
encontrar un modelo de negocio viable; después de todo eso, los periodistas
ambientales siguen pensando que el futuro está lleno de oportunidades.
Tal como ha recordado Clara Navío presidenta de APIA, en la
apertura de la jornada, “sin periodistas no hay democracia”. Pero los medios
han perdido credibilidad, lo mismo que otras instituciones sociales. Por eso,
cada vez cumplen con mayor dificultad su tradicional papel de “perro guardián”.
Eso significa que alguien habrá de cumplir esa función, lo que abre nuevas
oportunidades para quien consiga el prestigio suficiente para llevar a cabo la
tarea.
En Internet abunda la información gratuita. Y en medio de
esa enorme abundancia, los medios tradicionales se han dejado arrastrar al
terreno de otros: la información
ligera, banal, descontextualizada y no contrastada. Cada vez es más frecuente
publicar notas de prensa tal como llegan a las redacciones. Pero los periodistas
saben que solo la calidad traerá audiencia para el periodismo.
Sin embargo, mientras esa información de calidad se hace un
hueco entre el público, el oficio de periodista se enfrenta al peligro de la
extinción. Por tanto, es necesario
actuar y hacerlo con rapidez. Entonces, ¿dónde está ese nuevo queso?, ¿cuáles son las
nuevas vías que se abren para los periodistas? Parece claro que la salvación no
llegará desde los medios que ofrecen trabajo sin salario, únicamente a cambio
de visibilidad, ya que la única garantía de independencia es un salario digno.
Entre las nuevas oportunidades, algunos apuntan hacia
iniciativas sin ánimo de lucro, que tengan como objetivo la defensa de la
información de calidad. En Estados Unidos han avanzado ya por este camino, con resultados esperanzadores. Incluso se ha modificado la legislación, para que
los medios que lo deseen se conviertan en entidades sin ánimo de lucro. En
España también hay algunas iniciativas que van abriendo brecha en este nuevo
ámbito.
Estamos al comienzo de una nueva etapa, que incluye un nuevo
paradigma tecnológico. Y ya se sabe que pocas empresas de cualquier sector han
conseguido triunfar en dos paradigmas distintos. Es, por tanto, el momento de
diseñar el futuro, con toda la carga de oportunidades y también de
incertidumbre que supone estar comenzando a buscar el “queso” en nuevas
despensas.
Aunque no sepamos como será ese nuevo producto, parece
razonable que lo encontrarán antes quienes dominen las herramientas que ofrece
Internet para buscar información, editarla y mantener el contacto con el
público. Eso significa, que la formación
permanente va a ser más importante que nunca. De eso sí podemos estar seguros
(o casi).
lunes, 26 de noviembre de 2012
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Televisión y entretenimiento basado en hechos reales: un binomio imparable y peligroso
En los últimos años, las televisiones españolas, al igual que las de otros países, han acogido con entusiasmo distintos formatos de programas que utilizan como materia prima la realidad, si bien su objetivo fundamental no es informar sino entretener. Tal como se ha puesto de manifiesto en los debates de esta mañana, se trata de una tendencia imparable que, sin embargo, presenta algunos riesgos.
En la conferencia inaugural, José Alberto García Avilés, profesor de la Universidad Miguel Hernández de Elche, ha trazado una radiografía de este macrogénero. Tal como ha puesto de manifiesto, existe una gran variedad de programas de este tipo, que se caracterizan por presentar a gente corriente en situaciones extraordinarias. En su opinión, algunos espacios representan fielmente la realidad, mientras que otros mezclan peligrosamente realidad y ficción.
Para Mariano Blanco, director del Área de Entretenimiento de Cuatro, éste es el momento de la realidad en televisión y los canales están produciendo los programas que los espectadores demandan. Además, en los actuales tiempos de crisis, el entretenimiento basado en hechos reales sirve de materia prima para formatos que logran buenas audiencias, a un coste con frecuencia menor al de otros contenidos. Blanco ha afirmado que, recientemente, los aspectos más duros de la realidad han comenzado a cansar al público, por lo que las cadenas buscan asuntos más ligeros.
Según el presentador y productor Óscar Martínez, la fuerza del factual entertainmentreside en que muestra la vida misma. Desde su perspectiva, funcionan mejor los programas que cuentan con personajes peculiares, que llaman poderosamente la atención del espectador. En la misma línea, Mireya Marrón, directora del portal Vertele.com, ha destacado algunas claves de éxito, como la búsqueda de lo insólito y un montaje eficaz con constantes “cebos” para la audiencia.
Por el contrario, desde el público participante en este Foro de Debate, se ha llamado la atención sobre aspectos menos positivos de estos programas. Por una parte, en ocasiones presentan como referentes para la audiencia a personajes de pobres horizontes intelectuales y escasos o nulos valores. También hay quien considera que esta tendencia de programación está perjudicando a otros contenidos informativos, como los documentales, e incluso que la búsqueda del espectáculo está poniendo en peligro algunos de los pilares tradicionales del periodismo, como el rigor.
El Foro de Debate Transformar la Televisión forma parte del Festival Urban TV (www.urbantvfestival.org), que se celebra esta semana en la Casa Encendida, de la obra Social de Caja Madrid. Entre los objetivos del festival figura el de promover el uso de la televisión como herramienta de educación ambiental.
jueves, 30 de agosto de 2012
Hasta siempre, Jeffery
Hace unos días nos dejó para siempre Jeffery Boswall. Nos dejó el productor de documentales y el ornitólogo. También nos dejó el amigo.
Conocí a Jeffery en 1995, cuando trabajaba en mi tesis doctoral. Con la generosidad que siempre le caracterizó, me facilitó decenas de libros y documentos, para mi investigación sobre la obra de David Attenborough. Poco después le conocí personalmente, en el Museo de Historia Natural de Londres, donde pronunció una de sus célebres conferencias sobre cantos de aves. La charla desprendía pasión por la naturaleza y un irrepetible toque de humor británico.
Después de la conferencia, con una taza de té en la mano, Jeffery me contó que había trabajado durante treinta años como productor de la prestigiosa Natural History Unit de la BBC, de la que entró a formar parte en 1958. En esas tres décadas recorrió el planeta, para producir algunos de los documentales de mayor éxito en la televisión británica, como The private life of the kingfisher (1964) ó Wildlife Safari to Ethiopia (1970). Después produciría otras series, rodadas en Argentina (1973), México (1976) ó Tailandia (1979).
A finales de la década de los ochenta dejó la BBC, al ser nombrado Head of Film and Video de la Royal Society for the Protection of Birds (RSPB). Como director de esta unidad produjo numerosas películas, incluyendo For Love of Birds (1988).
A partir de 1995 fue profesor de la Universidad de Derby, donde enseñó cinematografía sobre la naturaleza. Por esos mismos años comenzó también un incansable periplo por universidades y centros educativos de todo el mundo, para transmitir su oficio a los futuros cineastas de la naturaleza.
Sus seminarios en Pamplona, durante el festival Telenatura, han sido referente durante toda una década.
De sus charlas, nos quedarán para siempre su profundo conocimiento del oficio, su estilo personal y su amor por el trabajo bien hecho. También nos quedan sus enseñanzas sobre la ética del documental, que él resumía en dos mandamientos: "No maltratar a los animales y no engañar a la audiencia". También recordaremos sus dificultades para pedir mantequilla en los restaurantes ("mangatica", solía decir); las excursiones por tierras navarras, en busca de dormideros de milanos (sus aves favoritas) o el vuelo de un águila real en las Bardenas.
En la biblioteca de la Universidad de Navarra permanece una parte de su impresionante colección de libros, que él nos donó hace unos años. Pero, sobre todo, el recuerdo y el ejemplo de un hombre genuino e irrepetible siempre estará en los corazones de quienes tuvimos la suerte de compartir con él algunas horas de su fecunda existencia. Thank you, Jeffery. Por todo.
Conocí a Jeffery en 1995, cuando trabajaba en mi tesis doctoral. Con la generosidad que siempre le caracterizó, me facilitó decenas de libros y documentos, para mi investigación sobre la obra de David Attenborough. Poco después le conocí personalmente, en el Museo de Historia Natural de Londres, donde pronunció una de sus célebres conferencias sobre cantos de aves. La charla desprendía pasión por la naturaleza y un irrepetible toque de humor británico.
Después de la conferencia, con una taza de té en la mano, Jeffery me contó que había trabajado durante treinta años como productor de la prestigiosa Natural History Unit de la BBC, de la que entró a formar parte en 1958. En esas tres décadas recorrió el planeta, para producir algunos de los documentales de mayor éxito en la televisión británica, como The private life of the kingfisher (1964) ó Wildlife Safari to Ethiopia (1970). Después produciría otras series, rodadas en Argentina (1973), México (1976) ó Tailandia (1979).
A finales de la década de los ochenta dejó la BBC, al ser nombrado Head of Film and Video de la Royal Society for the Protection of Birds (RSPB). Como director de esta unidad produjo numerosas películas, incluyendo For Love of Birds (1988).
A partir de 1995 fue profesor de la Universidad de Derby, donde enseñó cinematografía sobre la naturaleza. Por esos mismos años comenzó también un incansable periplo por universidades y centros educativos de todo el mundo, para transmitir su oficio a los futuros cineastas de la naturaleza.
Sus seminarios en Pamplona, durante el festival Telenatura, han sido referente durante toda una década.
De sus charlas, nos quedarán para siempre su profundo conocimiento del oficio, su estilo personal y su amor por el trabajo bien hecho. También nos quedan sus enseñanzas sobre la ética del documental, que él resumía en dos mandamientos: "No maltratar a los animales y no engañar a la audiencia". También recordaremos sus dificultades para pedir mantequilla en los restaurantes ("mangatica", solía decir); las excursiones por tierras navarras, en busca de dormideros de milanos (sus aves favoritas) o el vuelo de un águila real en las Bardenas.
En la biblioteca de la Universidad de Navarra permanece una parte de su impresionante colección de libros, que él nos donó hace unos años. Pero, sobre todo, el recuerdo y el ejemplo de un hombre genuino e irrepetible siempre estará en los corazones de quienes tuvimos la suerte de compartir con él algunas horas de su fecunda existencia. Thank you, Jeffery. Por todo.
miércoles, 23 de mayo de 2012
Urban TV: diez años explorando la vida en nuestras ciudades
Abierta la décima edición del concurso de documentales y reportajes
Urban TV cumple diez años. Hace ahora una década, un grupo de profesionales de los medios de comunicación pensamos que un festival de televisión sobre vida en la ciudad y ecología urbana tenía sentido. Ataviados con la imprescindible mochila de entusiasmo y una cantimplora de idealismo, nos lanzamos a explorar la jungla de asfalto, con la idea de reflexionar, debatir y proponer. Pretendíamos reflexionar sobre la vida en nuestras ciudades, debatir sobre el rumbo que hemos tomado y proponer que el cine y la televisión pueden ser magníficas herramientas para contribuir a lanzar ese debate y ofrecer alternativas.
Hace ahora una década, nuestras brújulas nos llevaron hasta un oasis llamado La Casa Encendida, donde encontramos a otro grupo de exploradores, con cuyo apoyo incondicional hemos contado desde entonces.
En esta década, también ha cambiado
profundamente la televisión. Se ha seguido multiplicando la oferta, con la
llegada hasta nuestros hogares de nuevos canales, a través de la TDT, el cable,
el satélite o internet. Algunos gurús predijeron que la competencia aportaría
diversidad y elevaría la calidad de los programas. Pero la promesa digital no
se ha cumplido, ya que las parrillas se han llenado de personajes de pobres
horizontes intelectuales, contenidos poco edificantes y repeticiones
interminables de formatos y programas agotados.
Por eso, diez años después, seguimos
creyendo que Urban TV tiene algo valioso que aportar a los ciudadanos de
nuestro tiempo. Seguimos apostado por la reflexión y el debate, como forma de ofrecer
nuevos puntos de vista para abordar nuevos y viejos problemas. Estamos
convencidos de que hoy es más necesario que nunca fomentar valores ecológicos y
educar en hábitos sostenibles. Y también creemos firmemente en el poder de la
televisión para remover conciencias y cambiar el mundo. Pero para lograrlo es
necesario liberar al medio de sus servidumbres y permitir que aflore toda su
capacidad transformadora.
En estos diez años, Urban TV se ha
llenado de vida, gracias a más de 3000 películas, procedentes de todos los
rincones del planeta. Varios miles de personas han tomado participado en las
proyecciones, debates y foros, dando así sentido al festival. Y algunos
centenares de expertos en diversos asuntos han aportado generosamente su
conocimiento y experiencia. Para todos ellos, nuestro agradecimiento y nuestro
deseo de seguir contando con su apoyo en el futuro.
El festival lanza ahora su décima
convocatoria. Como es habitual, el concurso está abierto a documentales y
reportajes sobre vida en la ciudad y ecología urbana, tanto de productores y
realizadores experimentados como de jóvenes que llevan a cabo sus primeras
propuestas. Para todos habrá siempre un poco
de agua fresca en La Casa Encendida.
Al volver la vista atrás, contemplamos
satisfechos el camino recorrido por nuestra modesta iniciativa. Pero también
vemos el largo trecho que aún debemos recorrer y pensamos ilusionados en nuevos
retos y propuestas que llenarán de vida las próximas ediciones de Urban TV.
Gracias a todos por seguir acompañándonos en este hermoso camino de
exploración.
Guía para exploradores urbanos en:
www.urbantvfestival.org
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