sábado, 30 de octubre de 2010

Green, premiada como mejor película en Telenatura 2010

El documental francés "Green" ha sigo galardonado con el premio Ciudad de Pamplona a la mejor película, en la novena edición del Festival Internacional Telenatura, organizado por la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra y el Planetario de Pamplona.

Dirigida por el realizador francés Patrick Rouxel, la cinta, que cuenta la historia de un orangután, víctima de la deforestación en Indonesia, ha logrado también el premio a los valores conservacionistas.

Según ha precisado el centro académico en un comunicado, se trata de "una película poética que muestra la belleza del bosque tropical indonesio, al tiempo que pone de manifiesto la implacable destrucción que sufre".

La mejor producción española ha sido "Elefantes, el ocaso de los gigantes", del director Fernando González Sitges (Explora Films), mientras que el Taller de Audiovisuales de la Universidad de Valencia ha logrado los premios al mejor guión y a la divulgación científica con su documental "Tras la huella de Darwin", dirigido por Harmonía Carmona y María Sales.

"Invasores", del director español Luis Miguel Domínguez, ha sido distinguido con el premio a la educación ambiental, y "El misterio de los cristales gigantes", de Javier Trueba (Madrid Scientific Films), ha conseguido el premio al mejor contenido científico.

Entre los trabajos ganadores se encuentra además "Poppy's promise", del director alemán Jan Haft (Nautilus Film), premio a la mejor fotografía y mejor realización.

Otras producciones galardonadas han sido: "El espejismo de las tablas", de Televisión Española (mejor reportaje); "La Oroya", del director panameño Alejandro Balaguer (mejor producción de ONG); "Los hijos de los pastores", de Luis Alfaro (mejor producción amateur), y "Albatrocity", de la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, (mención especial al documental realizado por alumnos universitarios).

Más información:

http://fcompass.es

viernes, 8 de octubre de 2010

David Attenborough: "La televisión enciende llamas de pasión por la ciencia, que los libros habrán de alimentar"

Recientemente he tenido el placer de entrevistar de nuevo a Sir David Attenborough. Todo un caballero en la televisión y en vida real. Éste es un fragmento de la entrevista, publicada en el último número de la revista Mètode.

Después de más de medio siglo recorriendo el mundo para mostrar la naturaleza a través de la televisión, Sir David Attenborough no ha perdido un ápice de pasión por su trabajo. A sus ochenta y cuatro años, sigue plenamente activo, buscando nuevas historias sobre la vida natural que llevar a las pantallas. Entre sus todavía frecuentes viajes, escribe los guiones de proyectos, en su casa de siempre, en el tranquilo barrio residencial de Richmond, a las afueras de Londres.

Aunque no están a la vista, algún armario de esta casa guarda innumerables diplomas y trofeos, que certifican que Sir David ha recibido los más importantes reconocimientos por su trabajo de divulgación de la naturaleza. El más reciente ha sido el premio Príncipe de Asturias, que recogió el año pasado. “Una experiencia sorprendente –recuerda-, sobre todo por el modo en que toda la ciudad acoge este acontecimiento. Con esas maravillosas bandas de música local, que yo no conocía. Lo pasamos muy bien. Fue sensacional”.

David Attenborough transmite vitalidad, energía y pasión. Su conversación, fluida y jovial, permite entrever una enorme curiosidad por todo lo que le rodea. Probablemente la misma que le llevó hasta la televisión, a comienzos de los cincuenta. Tras ser rechazada su solicitud para trabajar en la radio, en 1952 comenzó su carrera como productor, presentador y guionista, en la incipiente televisión de la BBC. Desde entonces, los espectadores británicos - y de otros muchos países-, han visto su imagen asociada a las más sorprendentes secuencias de vida natural, en cualquier rincón del planeta.

-¿Recuerda alguna secuencia que haya tenido un impacto especial en el público?

-Hubo una que hice con gorilas en África central, que probablemente tuvo mayor impacto que ninguna otra. No porque dijera algo particularmente interesante sobre la naturaleza sino porque fue toda una aventura. El gorila es un animal que consideramos poderoso, tal vez peligroso, pero que resultó ser muy tierno.


La memorable secuencia forma parte de la serie Life on Earth (La vida en la Tierra, 1979), un trabajo que supuso una pequeña revolución en el modo de hacer documentales sobre la naturaleza.

-Sí, realmente Life on Earth fue el comienzo de un nuevo estilo. Hacia 1976-77, por primera vez, era posible volar a cualquier lugar del mundo con cierto grado de fiabilidad. Así que, por primera vez, podías pensar ‘rodaré una secuencia en Australia o en el norte de Canadá’ y sabías que podrías hacerlo. El hecho de que nos moviéramos del desierto desde el Sáhara hasta el arrecife de coral de Australia, en la misma frase, causó una gran sensación en el público. Creó la impresión de que, por primera vez, podías ver el globo terráqueo como un globo, como un mundo.

-En estas cinco décadas, muchas cosas han cambiado en el modo de hacer documentales, comenzando por la tecnología.

-La tecnología ha cambiado mucho. En los años cincuenta no era posible registrar imagen y sonido sincrónicos, la imagen era en blanco y negro, la televisión tenía 405 líneas, en lugar de 625 y la película tenía tan poca sensibilidad que no era posible filmar dentro de un bosque tropical, a no ser que cortaras un poco la vegetación para que entrara más luz. Y ahora podemos filmar por la noche, tenemos cámaras móviles, cámaras diminutas para filmar dentro de un agujero... En los documentales sobre la naturaleza hay varios desarrollos tecnológicos que han tenido un gran impacto. Por ejemplo, la posibilidad de filmar desde el aire, a gran altura, con una imagen muy estable. Pero entre todos ellos, yo creo que la imagen en color fue el salto más importante. Hoy en día es difícil imaginar lo que técnicamente no es posible. Ahora mismo estoy escribiendo un guión para una película en 3D sobre la naturaleza. Por tanto, hemos pasado del blanco y negro al color en tres dimensiones. Así que me siento muy afortunado de haber visto estos enormes cambios a lo largo de mi vida.

-¿Qué otras cosas han cambiado, además de la tecnología?

La audiencia ha cambiado mucho. Cada vez es más sofisticada, ahora sabe mucho más sobre la naturaleza. En los años cincuenta, mostrabas una imagen lejana y medio borrosa de un elefante y la gente pensaba que era maravillosa. Pero ahora no puedes hacer eso. La gente ha visto a los elefantes nacer, aparearse, pelear...Así que no hay muchas cosas nuevas importantes de la vida del elefante que puedas imaginar, aunque siempre habrá detalles, por supuesto. Así que la filmación tiene que ser cada vez mejor.


-Vd. ha participado en varias campañas para apoyar la difusión de la ciencia a través de la televisión. ¿Por qué es importante que haya ciencia en la televisión?

-Vd. y yo tenemos la suerte de vivir en sociedades democráticas, en las que la opinión pública gobierna lo que hacen los políticos, al menos hasta cierto punto. Y los ciudadanos han de tomar decisiones y expresarlas en sus votos acerca de todo tipo de cuestiones esenciales. Por ejemplo, si han de vacunar o no a sus hijos. Y ¿cómo deciden si hacerlo o no? Simplemente, ¿la gente ha de tragar lo que le dice el gobierno? O, por el contrario, ¿debería el gobierno preocuparse de que la gente sepa, al menos un poco, sobre medicina? Y no sólo sobre medicina. Por ejemplo, ¿qué hacemos con la energía eólica o con la contaminación? Y, por tanto, habría que dar a los ciudadanos la oportunidad de tomar decisiones. Si un gobierno cree que no es importante lo que la gente piense, les dará “pan y circo” y hará lo que quiera. Pero, si considera que una sociedad democrática ha de recibir una educación adecuada, entonces hay que conocer la ciencia, porque está en la misma base de nuestra civilización.


-Pero la ciencia no resulta fácil de comunicar en televisión.

-El problema es que la televisión lleva su propio ritmo, que no es el suyo ni el mío. Si estás leyendo un libro sobre una cuestión científica compleja, tienes la oportunidad de leerla más de una vez hasta entenderla. Pero en televisión esto no es posible. Por tanto, o bien nos situamos en un nivel de instrucción muy elemental, o bien te aseguras de que lo que ofrece el televisor es una propuesta científica que resulta tan interesante que el espectador diga después “sí voy a buscar un libro sobre ese tema”. Así que la televisión enciende fuegos de entusiasmo que los libros tendrán que alimentar. Aunque es muy importante que la ciencia esté presente en ella, la televisión por sí misma no es suficiente.

Podéis eschuchar un fragmento de la entrevista en la sección de ciencia de 98.3 radio:

http://www.unav.es/98.3/auto/manualdeciencia.php

viernes, 1 de octubre de 2010

Finalistas de Telenatura 2010

La novena edición de Telenatura (Festival internacional de televisión para la conservación y divulgación de la naturaleza), ya tiene finalistas, seleccionados entre 107 producciones procedentes de 22 países, participantes en el concurso de este año. Los ganadores serán anunciados en la ceremonia de entrega de premios que tendrá lugar en el Planetario de Pamplona, el próximo 29 de octubre. Por el momento, podéis ver fragmentos de las películas finalistas en el canal del festival en You Tube: www.youtube.com/telenatura


Estos son los finalistas:

DOCUMENTAL PROFESIONAL

-Tras la Huella de Darwing (Universitat de València, España)
-Orca Killing School (National Geographic Television, USA)
-Poppy's Promise (Nautilus Film GmbH, Alemania)
-Wildes Russland - Kamtschatka (Light & Shadow GmbH, Alemania)
-El misterio de los cristales gigantes (Madrid Scientific Films S.L., España)
-Böhmen - Land der Hundert Teiche (ORF - Österreichischer Rundfunk, Austria)
-Mount St. Helens (ORF - Österreichischer Rundfunk, Austria)
-Canarias reductos de biodiversidad (Pedro Felipe Acosta, España)
-Fascination Erde: Patagonien (ZDF, Alemaia)
-Elefantes, el ocaso de los gigantes (Explora films, España)
-Green (Patrick Rouxel, Francia)
-Testament eines Tigers (ZDF, Alemania)
-A Japanese Temple Garden (NHK Japan Broadcasting Corp., Japón)
-Invasores (Avatarwildlife films, España)


PRODUCCIÓN AMATEUR

Albatrocity (Ian Frengley, alumno University of Otago, Australia)
Como el agua y el aceite (Andrea Giannone, alumna Universidad de Navarra, España)
Cheap life (Alumnos Universidad de Navarra, España)
En un lugar de nadie (Alejo Sandes Cela, España)
Los hijos de los pastores (Luis Alfaro,España)
Cosas de pájaros. La pluma (Daniel Morcillo, España)
Gigantes del viento (alumnos Universidad de Navarra, España)


REPORTAJE

Lo que desaparece (Canal Sur, RTVA, Spain)
El espejismo de las tablas (Televisión Española,Spain)
Un éléphant, ça court? (RTBF, Belgium)
LA OROYA: Ríos de veneno (Fundación Albatrosmedia,Panama)
La Guerra de la Coca (Fundación Albatros Media, Panama)

jueves, 10 de junio de 2010

Un documental para defender a los delfines

El 11 de junio se estrena en España el documental The Cove, un alegato contra el tráfico y la matanza de delfines en un pueblo japonés. La película, que ha sido prohibida en Japón, ha ganado ya importantes premios internacionales, incluido el Oscar al mejor documental, este mismo año.



Gracias a la cámara oculta, The Cove cuenta, en clave de thriller, cómo un pequeño y aparentemente tranquilo pueblo japonés desarrolla una vergonzosa actividad de tráfico y matanza de delfines.

La incursión en el pueblo japonés la realiza un grupo de ecologistas defensores de este mamífero, liderado por el norteamericano Richard O'Barry, que durante años trabajó capturando y entrenando delfines, como los que protagonizaron la serie de televisión Flipper, en los años sesenta. Tras varios años dedicado a este trabajo, O'Barry dio un giro a su vida para defender a los delfines del voraz comercio al que los someten los parques acuáticos. The Cove: un documental tan impactante como recomendable.

martes, 1 de junio de 2010

Llega Urban TV 2010

Urban TV, el Festival Internacional de Televisión sobre Vida en la Ciudad y Ecología Urbana, lanza la convocatora de su octava edición. Organizado por La Casa Encendida y Avatar producciones, el certamen trata de llevar hasta el gran público obras audiovisuales de calidad, que ayuden a generar debates interesantes sobre la vida en nuestras ciudades.

Este año, Urban TV se celebra entre el 15 y el 19 de noviembre, en su habitual sede de La Casa Encendida, en Madrid. El programa interesantes actividades, que se articulan en torno a un concurso dividido en cuatro categorías: documental, reportaje, producción amateur y "videominuto".

En la anterior edición participaron 335 producciones de 45 países; un claro indicador de que Urban TV se va situando como un evento de referencia entre los festivales audiovisuales españoles.

Las bases del concurso, el formulario de inscripción y algunos fragmentos de las obras ganadoras en años anteriores están disponibles en el sitio web del festival:

www.urbantvfestival.org.

lunes, 17 de mayo de 2010

Jóvenes miradas

Así ven los jóvenes el mundo que les espera. Hay miradas frescas, novedosas, perspicaces, críticas, severas, esperanzadas y...siempre jóvenes.

Estos son algunos documentales producidos por jóvenes de poco más de veinte años, alumnos de comunicación audiovisual de la Universidad de Navarra. Ojalá nuestras televisiones les permitan seguir creciendo profesionalmente, y que sus próximas miradas al mundo puedan llegar hasta el público.



Podéis ver estos documentales en: www.youtube.com/user/fcomptv

viernes, 7 de mayo de 2010

Un año sin impacto ecológico

En el corazón de la ciudad de Nueva York, el escritor Colin Beavan, su esposa Michelle y su hija de dos años eliminaron de sus vidas , durante todo un año, cualquier acción que causara impacto ecológico. Vivieron sin electricidad, sin papel, sin generar basura y sin utilizar medios de transporte contaminantes. Consumieron únicamente productos cultivados en la región y eliminaron de sus vidas los productos de limpieza y la televisión. El experimento se cuenta en el documental No impact man, proyectado ya con éxito en algunos festivales.



Lo creáis o no, los Beavans consiguieron sobrevivir a su año sin impacto ambiental. Los protagonistas pasaron por momentos difíciles. Por ejemplo, a Michelle no le gustó mucho la idea de vivir sin café, sin pañales desechables para su hija e incluso sin papel higiénico. Pero por encima de estas dificultades, la experiencia demuestra que personas habituadas a un modo de vida pueden encontrar alternativas menos dañinas para el planeta e incluso disfrutar con el cambio.